Nuestra primera visita ha sido a Orvieto, una bonita ciudad que, con su arquitectura y casco antiguo, nos traslada a otras épocas, con su magnífico Duomo y el Pozo de San Patricio.
Llegados a Roma, ¡cómo no poder destacar lugares de una ciudad que rebosa Historia, Arte, Cultura y Religiosidad!; la visita de los Museos Vaticanos y de los jardines, nos recuerdan la historia, e incitan al recogimiento. La Capilla Sixtina: ¿qué podríamos destacar de este mítico lugar?: Que nos inspira y seduce con su infinita belleza y grandilocuencia de sus frescos e imaginería.
Y la visita a los Foros Imperiales, que nos sobrecogen por la grandeza de sus monumentos, cargados de historia y que evidencian la grandeza del Imperio.
Lugares icónicos de la Roma turística como, la Plaza España, la Fuente de Trevi, el Pantheon y la Plaza Navona. Todos ellos nos han permitido el ser admiradores de su belleza y observadores de su representatividad histórica bajo el prisma turístico.
Después de visitar Casia, y recogernos ante la Tumba de Santa Rita en cuya Catedral descansa, nos encaminamos a la ciudad de Spello, donde pudimos admirar la Capilla Baglioni con los magníficos frescos del Pinturicchio, sus calles medievales floridas, por lo que merece ser visitada.
La ciudad de Asís, ciudad de nacimiento y muerte de San Francisco y Santa Clara, probablemente el lugar donde se respira más espiritualidad de todos los recorridos y donde hemos podido participar de la Eucaristía en una de las Capillas de la Basílica. La vista a la tumba del santo, así como a la de Santa Clara, nos ha permitido recogernos para rogarles por todos nosotros. En la misma ciudad, hemos podido visitar y admirar el magnífico estado de conservación del Beato Carlo Acutis, el cual será Canonizado el próximo año 2025.
Muchas gracias en primero lugar a la MCLE, como al Don Marcelo y al Felipe, así como a todos aquellos que han hecho posible la organización de este viaje. Destacaría el espíritu de camaradería y armonía que se ha percibido durante todos los días de esta peregrinación y que ha prevalecido sobre las individualidades.
En lo que me concierne, lo más destacado ha sido: la sensación de recogimiento en muchos momentos de las visitas programadas, y una sensación de paz y sosiego en lugares y situaciones, que permanecerán imborrables en nuestra memoria, para muchos de nosotros.